domingo, 24 de mayo de 2009

Rokshan y los Jinetes Salvajes (Dragon Horse)

Como tengo por costumbre, hoy vengo a presentaros un libro que traduje y que saldrá a la venta el mes próximo. También, como en ocasiones anteriores, os doy los datos de la ficha técnica y a continuación textos de contraportada y ficha del autor. Como ampliación a los datos facilitados por la editorial, he preparado una reseña, tanto de Peter Ward como de la novela, con datos que he sacado de sitios oficiales, así como algunas impresiones mías que conservo de los meses que trabajé en la traducción.

Asimismo os facilito enlaces al final del artículo, entre ellos el de un pdf con una introducción en la que nos presentan a los personajes, desde dioses de las mitologías orientales y personajes habituales en la Ruta de la Seda hasta los mágicos caballos-dragón, principales protagonistas de esta historia; y un bonito detalle que trae el libro al principio de cada “parte”, y que figura que es un pergamino con el relato de parte de las leyendas que, al final, se hacen realidad, así como el prólogo y el primer capítulo. Para abrir boca. Y empezamos:

Rokshan y los Jinetes Salvajes
Colección RocaJuvenil
Autor: Peter Ward
Traducción: Mila López Díaz-Guerra
Fecha de publicación: 15 de Junio 2009
ISBN: 978-84-92429-96-7
Encuadernación: cartoné con sobrecubierta
Formato: 14,5 x 22,5 cm
Nº de páginas: 480
PVP: € 21,00


Contraportada:

Siglos y siglos atrás, los dragones alados sembraron el terror por todo el imperio chino. A sus descendientes, unos caballos magníficos criados y montados por los Jinetes Salvajes, se los conoce como los caballos-dragón. Pero un mal de tiempos remotos ha despertado y dos hermanos, Rokshan y An Lushan, se verán arrastrados a la batalla. Rokshan ha de viajar a los Valles de los Jinetes y al Llano de los Muertos. Allí lo espera el gran semental Observador de Estrellas, señor de los caballos. Entretanto, su hermano, An Lushan, elige un camino totalmente distinto...

Una fantasía épica que tiene como escenario la legendaria Ruta de la Seda en torno al siglo IX. Intensa, vibrante y repleta de mitos y aires de la antigua China imperial, esta novela gira en torno al esplendor de los caballos- dragón y la majestad de los dragones orientales.

Sobre el autor:

En la solapa de la contracubierta, junto con la fotografía de Peter Ward, hay una breve información sobre él que copio a continuación:

Peter Ward nació en 1958 y se graduó por la Universidad de Leeds. Ha trabajado en diversos sectores, entre ellos el de la prensa y la comunicación. En la actualidad, vive en Londres. Rokshan y los Jinetes Salvajes es su primera novela.

Datos facilitados por el autor en su Myspace:

Peter Ward reconoce estar influenciado por muchos autores, desde Tolkien con el Hobbit y El Señor de los Anillos, hasta H. Rider Haggard y su libro Ella, que relata la leyenda una maga blanca que gobierna un imperio perdido en África, pasando por cualquier cosa ambientada en el Lejano Oriente, tipo Shogun o Tai-Pan, de James Clavell. También le gustan otros autores, como J P Donleavy (El hombre del mazapán) o Isaac Asimov (Yo, robot, y la saga de La Fundación). Asegura que Crónicas de Thomas Covenant, de Stephen Donaldson, lo dejó pasmado.

Está convencido de que el hecho de pasar los tres primeros años de su vida en Malasia tiene mucho que ver con la fascinación que siente por la mitología oriental, y en especial con la Ruta de la Seda. Su padre era militar y estaba destinado allí.

Su primera novela, Rokshan y los Jinetes Salvajes, se publicó en ingles (Dragon Horse) en enero de 2008.

Nos cuenta que ha trabajado en muchos sitios: desde responsable de marketing para varias empresas, pintor de brocha gorda o incluso en la cantina de un pozo petrolífero del Mar del Norte, y es que era un “culo inquieto”. Pero siempre quiso escribir sus propias historias y sobre ésta dice que, a pesar de ser una aventura fantástica, con demonios, dragones y talismanes, se desarrolla en escenarios históricos: la Ruta de la Seda, con comerciantes, soldados, mercenarios, aventureros, emigrantes, refugiados… Todos aquellos que vivieron este tipo de experiencias incluso antes de que Marco Polo, en el siglo XIII, fuera el primer europeo que “descubriera” China.

Acaba diciendo que aunque hay mucho de real, también hay muchas cosas inventadas, si bien ha procurado mostrar las diferentes culturas por las que atraviesa la Ruta de la Seda, y que sabe que el lector disfrutará con la historia, aunque también espera que la novela nos abra una ventana a ese mundo fascinante.
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Texto en la página de Dragon Horse:

Nota histórica sobre la leyenda del caballo-dragón

La importación de caballos desde Asia Central fue de vital importancia en la consecución de la expansión territorial de las primeras dinastías de la China imperial.

Alrededor del año 100 a. de C, el emperador Wu recibió el tributo de una región recién conquistada en el corazón de Asia Central, Ferghana: se trataba de unos caballos muy diferentes a los ponis de las estepas que los chinos importaban de Mongolia. Estos caballos eran de raza árabe, de color pardo y algunos tenían dos o tres rayas oscuras en el lomo.

Debido a su dificultad para criar caballos, los chinos necesitaban un suministro continuo de las razas de caballo que iban descubriendo con cada conquista. Probablemente, esa dificultad para criarlos acrecentó la creencia china de que esos caballos extraordinarios procedían del agua, como los dragones del folklore chino. A veces, esos caballos tan especiales nacían con alas, y por esta razón se los asociaba con los dragones, las criaturas mitológicas más poderosas y emblemas de los emperadores de China. Incluso se pensaba que el Hijo del Cielo, el emperador, sería transportado a los Cielos por un par de estas criaturas.

Esta leyenda se expandió por todos los confines del Imperio, lo que explica la gran cantidad de variantes existentes en la India, China y Mongolia del mito del caballo-dragón, los caballos sagrados nacidos en el agua que transportaban a dirigentes divinizados al cielo.

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En cuanto a mis impresiones, me fascinó ese seguir a los personajes por lugares reales, que sin embargo conservan un aire de leyenda, y vivir con ellos una aventura de ficción en unos escenarios y con referencias tan tangibles como las fotografías que os ofrezco y que fui encontrando mientras buscaba por Internet la confirmación de ciertos nombres, geográficos o de personajes, títulos, libros, tipo de viviendas, etc. Y descubrí cosas tan bonitas que despertaron en mí el deseo de viajar y conocerlas.

Por estas fotografías veréis como eran (y son) los caravasares, o las figurillas -tan valoradas- de caballos-dragón o pinturas de alguno de los dioses a los que se menciona en el libro, o el lago por el que pasan algunos personajes, o los altísimos picos donde transcurre el desenlace de la historia. Por cierto, que buscando cómo son exactamente las yurtas, descubrí (por si os interesa) que actualmente se pueden contratar unas vacaciones alojados en esas “viviendas” tan singulares.

Me sorprendió el título en castellano, cuando me lo comunicaron hace unos días. Imagino que la editorial ha considerado que es la mejor opción, pero me cuesta pensar en la novela con el título de ahora, y sigo pensando en ella como “Caballo-dragón.” En cualquier caso, esta historia sigue teniendo el mismo encanto con el título que sea. Los meses transcurridos desde que terminé la traducción me han venido bien porque han borrado la "resaca" del tremendo trabajo que fue contrastar constantemente tantos datos, de forma que ahora sólo me queda la sensación de la aventura vivida con el libro y sus personajes.

Ojalá disfrutéis con su lectura.

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8 Comments:

At 27/5/09 9:21, Blogger Tanakil said...

¡Felicidades por la traducción!
Con los títulos ya se sabe, a veces pasa lo que pasa y el editor los acaba poniendo a su gusto. A mí también me lo han cambiado alguna vez.
Un saludo,
Tanakil.

 
At 27/5/09 13:31, Blogger Eva F. Pascual said...

Hola Mila!! Acabo de terminar de leer Graceling, y buscando información sobre la novela he dado con tu blog, y francamente me he llevado una muy grata sorpresa porque eres la segunda traductora que "conozco" a través de blogspot, y creo que vuestro trabajo debe ser fascinante. Mi inglés es algo pobre pero si se tuviera que traducir Graceling al castellano cómo sería??!!
Muchas gracias y enhorabuena por el libro!
eva

 
At 27/5/09 14:27, Blogger Mila said...

Muchas gracias, Tanakil. La verdad es que un título con gancho contribuye a que el libro se venda, al menos al principio.

En cualquier caso, si el contenido vale la pena, es lo que cuenta. El tiempo dirá.

Un abrazo :)

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A ti, Eva, gracias también y, como digo a todos los que entran por primera vez en mi blog: ¡¡Bienvenida a Flandes!!

(Espero que hayas visto el artículo que preparé para presentar el libro, aunque el comentario lo hayas dejado en el de Rokshan, que saldrá el mes que viene.) Jajaja

Un saludo!

 
At 28/5/09 17:25, Anonymous Rig said...

Llevo ya un tiempo pasándome por la web, y cada día me sorprende más positivamente todo el esfuerzo que Mila dedica a publicitar su "obra".

Que sí, que la pela es la pela y todos tenemos que mirar por lo que nos da de comer, pero qué queréis que os diga, me llena de orgullo y satisfacción ( como al Rey ) ver a una profesional que se dedica a algo más que traducir mecánicamente una obra y luego si te he visto no me acuerdo.

A ver si las editoriales toman nota de la importancia de este tipo de publicidad viral y comunicación directa ( y a ver si de paso le dan un extra a Mila por labores de publicidad jijiji )

Rig


Pd : una última cosa, que en cierto sentido se podría tomar como pregunta "mamporrera" ( tal y como lo definen en Sé lo que hicistéis ) : verás Mila, últimamente se ha levantado cierta polémica con el caso de J.M.Faraldo, traductor de la Saga de Geralt de Rivia, que lleva más de tres años para traducir el último libro de la saga y ha escrito en una web una carta aludiendo los retrasos a un "bloqueo de traductor", que le ha impedido enfrentarse a la traducción del último tomo. A raiz de esto, me he planteado si tal cosa es posible, así como qué otros "traumas" podéis sufrir los traductores en el proceso de traducción de un idioma al otro. Creo que podrías marcarte un post acerca de ese tipo de dificultades que nos permitirían valorar mejor tu trabajo, y al menos para mí resultaría muy interesante.

Pd2 ( revisando el post veo que la mención a Faraldo puede parecer algo malintencionada o polémica. Entiendo que es de mal gusto citar a personas y problemas ajenos, pero lo uso de entrada para plantear mi pregunta sobre los aspectos mencionados posteriormente, pero si ves que es mejor moderar el mensaje y eliminar ese trozo, por mí perfecto ) :)

 
At 28/5/09 19:38, Blogger Mila said...

Hola, Rig.

Vamos a ver; he dudado si dar a "publicar" tu comentario y, como dices al final, transcribir sólo la primera parte, pero después he pensado que mejor lo dejaba completo y respondía lo antes posible.

En primer lugar, para pasar enseguida a lo que interesa: gracias por apreciar el esfuerzo que significa para mí mantener en marcha este blog. Porque lo es, de verdad. Ahora mismo he tenido que dejar aparcado el trabajo para ocuparme de este tema; este fin de semana “vendrá el tío Paco con las rebajas”, como decía mi abuelita, que en gloria esté.) Y sí, como bien dices, "la pela es la pela" y todos defendemos los garbanzos que nos comemos, aunque también he comentado varias veces que lo hago porque me apetece, aunque me agobio a veces.

Cuando mantener el blog me "pueda", lo dejaré, porque tampoco sirve de mucho, aparte de la satisfacción que da tener tu rincón para hablar de tu trabajo y que los que entráis me regaléis el oído (que gusta, por supuesto). Esto no te sube el "caché". Como ya se ha dicho en muchos sitios especializados, las editoriales son empresas, con socios y accionistas a los que ofrecer dividendos al cierre del año fiscal, y ése es el objetivo de cualquier empresa. El resto (tanto empleados directos como colaboradores free-lance) somos el medio de alcanzar dicho objetivo. Que sea una empresa que se dedica a publicar libros no significa que la finalidad de esa compañía sea más romántica que la de cualquier otro negocio. Verdad de la buena.

Por otro lado, dudo que haya traductores que realicen “de forma mecánica” su trabajo, máxime si se trata de traducción literaria, si sienten respeto por su profesión y por los lectores. Porque la realidad es que, si no fuera por ese orgullo profesional y por ese, digamos, “amor al arte” (y también, por el motivo que se señala en la frase de César Ayala, “padre” del nombre de mi blog, y que lo conté en la segunda entrada que puse en este blog: El por qué de Flandes, agosto 2006), imagino que serían muy poquitos los que trabajarían en esto.

Porque, estas frases entresacadas de la carta abierta de José María Faraldo: “No os llaméis a engaño: hoy día la literatura no hace rico a casi nadie.” y “De verdad: no os hacéis una idea de hasta qué punto está mal pagada la traducción literaria”, son verdades como puños.

Con el párrafo anterior ya entro en materia sobre esa pregunta que calificas de “mamporrera” (un término que desconocía que tuviera algún otro significado que los pocos que aparecen en los diccionarios, y confieso que me ha sonado... chocante). Que Faraldo haya tenido un “bloqueo” no me extraña nada, pero nada, nada. A veces te sientes tan... agobiado por todo lo que rodea tu trabajo que ganas dan de tirar la toalla y buscar uno de esos curros mileuristas, porque así, al menos, cuando te vas de la empresa donde trabajas, dejas atrás ese ambiente. Y, llegado el caso, ganas más.
../..

(sigo en otro comentario, que no me deja cargar tanto texto)

 
At 28/5/09 19:57, Blogger Mila said...

../.. (seguimos)

Por supuesto que también se puede “cerrar la puerta” en esta profesión, pero hay que aprender a hacerlo, y yo falté a las clases en que daban esa asignatura. Pero me estoy planteando subsanar tal error; acabaré por aprender a cerrar esta pantalla al cabo de ocho, nueve o más horas de estar delante de ella, y dedicarme a lo que tengo cerca y es tangible, como ir al parque y sentarme con toda tranquilidad a leer un libro por gusto, no sólo por trabajo; o dar un paseo, sin más, disfrutando de lo que te rodea; o ir a tomar una cerveza con los amigos. Como uno se descuide, acabas convirtiéndose en un ser huraño al que la gente va dando de lado y acabas encerrado en el despacho o el cuarto donde tienes los útiles de trabajo como un anacoreta, sólo que en plan cabreado, harto, y, llegado el caso, deprimido.

Flandes es duro; los tiros te llegan desde todos, TODOS, los frentes, y al final... Se corre el peligro de echar el cierre per saecula saeculorum.

No dispongo de tiempo para “marcarme” un artículo y explicar qué traumas nos aquejan a los traductores. Y si tuviera tiempo, dudo que lo hiciera, porque, como mucho, lo que contara sería a título personal. En este colectivo dudo que haya estudios de las “enfermedades propias de la profesión”, como se hace en otros sectores. Es el problema (uno de los problemas) de este trabajo. Repito que entiendo bien lo que explica Faraldo en esa carta; a veces el nivel del agua sube hasta entrarte en la boca y las narices, y… Escupes, o te ahogas.

Por cierto ¿se nota que mi estado de ánimo tampoco pasa por un momento boyante? Me parece, Rig, que has tenido mala suerte al tocar a mi puerta para hacer una simple pregunta. Te pido disculpas.

Y me disculpo asimismo por lo que diré ahora: por favor, no olvidéis que nosotros también somos seres humanos, (con problemas personales, con sentimientos, con momentos de una mayor debilidad… Como cualquiera de vosotros), no un programa en el que se meten datos, se da al “enter” y... tira millas. Algunos tiros de Flandes duelen mucho; más que otros.

Un saludo

PD: Por cierto, el mejor chiste que había “oído” hace muchísimo tiempo lo cuentas tú en tu comentario:
“(y a ver si de paso le dan un extra a Mila por labores de publicidad jijiji)”

 
At 28/5/09 20:51, Blogger Tanakil said...

Como traductora literaria que soy, si me lo permites, Mila, también voy a opinar al respecto.
En primer lugar, al menos en literaria no se puede trabajar "de forma mecánica", es imposible. Puede que con textos jurídicos o científico-técnicos sí, pero NO con literarios. Mientras traduces un libro, lo vives, no puedes escribir las palabras y estar pensando en otra cosa.
Segundo, para dedicarte a esta profesión te tiene que gustar mucho porque para empezar es muy difícil hacerse un hueco y una vez estás dentro, los suelos en comparación con las horas que dedicas, no son gran cosa. Pero luego está la maravillosa ventaja de estar trabajando en algo que te apasiona.
En cuanto a lo del traductor de Andrzej Sapkowski, yo no acabo de entender mucho su supuesto bloqueo. Porque si estás bloqueado, lo estás para traducir cualquier obra, ¿no? Y más otra del mismo autor, "Narrenturm", que acaba de salir ahora en vez de la esperada "Dama del Lago". Lo que sí que pasa a veces es que te cansas de traducir siempre lo mismo, te acabas agobiando (algún compañero me lo ha comentado, a mí no me ha pasado aún).
Ah! Y lo de hacerse uno publicidad, jeje, los autónomos nos tenemos que buscar la vida. No sólo somos traductores, sino también "economistas", administrativos y también llevamos el marqueting de nuestra empresa ;-)
Un saludo,
Tanakil.

 
At 29/5/09 2:59, Anonymous Rig said...

Lo primero de todo, gracias Mila por tu comentario y respuesta. Para nada me ha parecido fuera de tono ni que haya nada por lo que tengas que disculparte.

Lo de mencionar al otro traductor fue solo porque siendo los libros y la literatura en general uno de mis hobbies ( más bien vicio diría ) considero cada vez más importante conocer los entresijos de este mundillo, y sin duda, la comunicación con autores, editores y traductores ayuda muchísimo a conocer realidades que apenas pueden intuirse de otras maneras y que, yo al menos como friki, disfruto de conocer.

Lo del salario bajo y las presiones por terminar la traducción en los plazos ya lo conocía de hace tiempo, y gracias a este blog y tus comentarios también he aprendido más sobre la dinámica de revisión y corrección de errores ( de hecho creo que uno de tus post más ilustrativos fue el de los cambios realizados para Mazo de Kharas en Dragonlance, donde corregiste los errores de concordancia ).

Mi pregunta sobre el bloqueo traductor y otras dificultades era para dar constancia de que, además de la traducción, realizáis por el mismo precio revisiones, correcciones de errores, labores de investigación de concordancia, glosarios de traducción, publicidad de los libros, etc.

Y creo que cada vez es más necesario que se conozca toda esta realidad para poder valorar un libro y su proceso en su justa medida, porque luego todos nos quejamos de los precios de los libros XD

Reiterando mis saludos y agradeciendo este espacio para comunicarme,

Rig.

Pd : Sea lo que sea lo del estado anímico, desde aquí te deseo todo lo mejor y que pase cuanto antes. :)

 

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